A la hora de la libertad

No me desvivo por la aprobación del autocultivo de la marihuana; ni siquiera por su total legalización. Sin embargo, me interesan las libertades individuales y el derecho al uso y abuso de nuestro cuerpo a piacere. Será por eso que me joden tanto los totalitarismos. Resulta molesto que varios de nuestros representantes omitan realidades actuales. Si tu moral católica condena el aborto, legislá sobre una verdad concreta: varias mujeres murieron por su ilegalidad. De la misma manera, aunque nunca hayas fumado (supongamos que tus ojos jamás tuvieron ese tono coloradito), la tarea de los políticos debe ser fuertemente pragmática. Las drogas generan algo mucho más desalentador que su uso: la industria del narcotráfico, que no es más que otra forma de la delincuencia, eso que de alguna manera indirecta parecen estar apoyando.

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